Los antecedentes de la Love Parade
No es la primera vez que mueren personas durante un concierto. Ni la primera vez que se produce una estampida humana durante una concentración musical. Ni si quiera es la primera vez que se cuestiona la preparación de este tipo de eventos. Una vez más se abre el debate de las responsabilidades, de si prima ante todo el aspecto económico frente a la seguridad.
En 1979 The Who debía regresar a los escenarios tras la pérdida, por sobredosis, de su batería. Vendieron un total de 18.000 entradas sin numerar en apenas una hora y media. El concierto estaba previsto a las ocho de la tarde y una hora antes aun no se habían abierto las puestas del recinto. La gente salió corriendo para estar en primera fila provocando una avalancha humana que acabó con la vida de once personas.
Otro ejemplo de desorganización fue el concierto de los Rolling Stones en Altamont (California, 1969). Un festival gratuito organizado por la banda y que contó con la presencia de Santana, Jefferson Airplane o Nash and Young. El recinto se vio inundado por los “Ángeles del Infierno” que fueron caldeando el ambiente hasta el punto de que uno de sus miembros acabó con la vida de un joven afroamericano. En total murieron cuatro personas debido a las peleas que se generaron. Este incidente fue recogido en el documental “Gimme Shelter” dirgido por los hermanso Zwerin en 1970.
La llegada del nuevo siglo tampoco trajo nada bueno para la banda Pearl Jam que vio, como en uno de sus conciertos en el festival Roskilde del año 2000, la multitud se agolpaba en el escenario de forma descontrolada. La gente avanzó aplastando contra las vallas de contención a las personas que se encontraban en primera fila. Esta circunstancia provocó la muerte de ocho jóvenes y 26 resultaron gravemente heridos.
Este tipo de situaciones no se producen únicamente en occidente. En el 2008, durante un concierto de rock en la ciudad de Bandung (Indonesia) se produjo una estampida humana que acabó con la vida de diez personas. Algunas de ellas muertas por asfixia.
Aunque, sin duda, la mayor tragedia en la historia del rock se produjo en Estados Unidos. La banda “Great White” tocaba en un local cerrado, el concierto contaba con un espectáculo pirotécnico. El escenario comenzó a arder y las llamas no tardaron en propagarse. Muchos asistentes se quedaron atrapados, en total murieron 96 personas y 180 resultaron heridas.
Estos son sólo algunos ejemplos de los muchos que han ocurrido. Sólo nos queda esperar que ninguna fiesta vuelva a convertirse en pesadilla en el futuro.

Como bien dices al final, esperemos que ninguna fiesta acabe en una tragedia.
No tenía ni idea de todas las avalanchas que has contado. Nos falta educación y saber estar tanto a ciudadanos como a policías y seguridad.
Un saludo
Esto demuestra que los hombres somos como animales….el civismo brilla por su ausencia…..En estos acontecimientos multitudinarios se debería tener un mayor control…porque tragedias como las que se cuentan en el texto podrían evitarse…es necesario tener mas cabeza….Pero es bueno conocer lo que se cuenta para concienciarse de lo que no hay que hacer…un saludo